domingo, 26 de septiembre de 2010

OBJETOS PERSONALES.... PERSONAJES OBJETUALES


El objeto
La reflexión sobre las relaciones afectivas que establece el ser humano con sus objetos más cercanos ha sido el objeto de mi investigación pictórica. Entiéndanse como objetos las cosas inanimadas, por oposición a los seres vivos.

El psicólogo inglés William James (1842-1910) considera que el individuo tiene más de un yo, y distingue entre el yo espiritual, el yo social y el yo material, constituido por la totalidad de posesiones materiales. Este yo material es el centro de mi interés, ya que hace referencia a ese mundo interno y personal que atiende a cuantos objetos le interesan, pero especialmente a los de orden trascendente, relacionados con las vivencias. En definitiva, el mundo es un objeto de conocimiento que genera sentimientos de asombro y de admiración en quienes lo contemplamos.

Mi exposición habla de los objetos materiales poseídos por el ser humano. La posesión implica la exclusividad, lograda o ganada por aquel individuo del cual es la cosa; una exclusividad que, de manera más agresiva o pacífica, más solidaria o egoísta, encierra un punto de competencia con los demás, para hacer que el objeto sea suyo y no de otros; para usarlo y conservarlo dentro de su esfera de poder.

Cuando hablamos de objetos personales, dejamos muy claro ante los demás que son nuestros e intransferibles. Los objetos que nos ocupan, además, poseen un significado único para nosotros. Son objetos especiales, predilectos, favoritos, y al ser preferidos destacan entre las demás cosas de nuestra propiedad, convirtiéndose en un fin en sí mismos.

Es Baudrillard (1929-2007) quien nos habla de esta doble función del objeto: la de ser utilizado y la de ser poseído. Si tenemos un martillo y martilleamos con él, le damos el uso al que está destinado. Pero si ese mismo martillo fue de nuestro abuelo y nos lo regaló, probablemente acabará colgado en una vitrina. Automáticamente el objeto dejará de ser funcional y pasará a ser poseído. Aunque no lleguemos al extremo de ponerlo en la vitrina, solo con dejar de clavar con él y guardarlo en un lugar especial, podríamos hablar de un objeto especial y favorito. De este punto de inflexión y de este cambio de categoría hablan los objetos de mi pintura.

El entorno
Como los objetos favoritos son íntimos y nos remiten a lo personal, a lo que difícilmente compartimos públicamente, sería un oxímoron mostrarlos en su hábitat natural. Para lograr una fractura en su representación, he decidido mostrarlos en espacios externos que carezcan de esa carga significativa, donde el backgroud de la pintura sea un paisaje urbano, algo que nos lleve fuera de casa, de nuestro entorno, para presentárselo al otro, al que pasa, al que viene. Me baso en una realidad incuestionable: donde más se ve un objeto blanco es en un espacio negro.

Referentes
Muchos son los artistas que se han interesado por representar el objeto personal e íntimo: Christian Boltanski, Geoge Legardy y Josef Cornell.

Christian Boltanski (París, 1944). Hijo de madre cristiana y padre judío, este hecho marcará su obra. La muerte y la huella del holocausto son temas recurrentes de su obra, que pone en escena una observación rigurosa de la vida cargada de recuerdos profundos, de heridas hondas que logran salir a través de una expresión plástica ceñida a esas luces y sombras de la memoria. El trabajo artístico de Boltanski —imposible de desligar del de Joseph Beuys—, ha ganado sentido trascendente con el devenir de los años, consolidándose como un discurso ajeno al del mercado actual del arte, corroído por un marasmo de oquedad.

Las instalaciones y objetos de Boltanski no van de la mano de las nuevas tecnologías informáticas ni recurren a la estridencia de la violencia para captar la atención. El artista emplea materiales fungibles (fotografías, fotos encontradas, ropa abandonada, velas, bombillas, viejas latas de galletas, recortes de periódicos, anuncios de revistas, dentaduras postizas, etc.), que formaban parte de las pertenencias de personas anónimas. Insignificantes testimonios de nuestra breve estancia en la vida. Boltanski no busca el ruido agrupando objetos y fotografías. Solo intenta encontrar una penumbra limpia para reflexionar sobre el tema de la muerte que tanto le obsesiona.


George Legrady (Budapest, 1950). Profesor de Medios Interactivos en la Universidad de Santa Barbara (California), reparte sus actividades docentes entre los cursos de Arte y Tecnología Multimedia y el Departamento de Art Studio. George Legrady traza las líneas a seguir en el área de investigación y práctica. Los proyectos que ha llevado a cabo son variados: instalaciones de arte interactivo, narrativa de colaboración, visualización de datos a través de la categorización semántica y algoritmos auto organizativos. Presta una especial atención a la investigación estética, a través de la aplicación de tecnologías complejas para nuevas formas de contenido, narrativa y análisis.

De su obra cabe destacar Pockets full of Memories, la última de las instalaciones de una serie que comenzó a principios de la década de 1990, donde explora temas relacionados con la memoria personal y colectiva, las identidades culturales, la contribución del público y el procesamiento tecnológico de la información. La instalación se exhibió en la planta principal del Centro Pompidou, entre el 10 de abril y el 3 de septiembre de 2001. Durante ese tiempo, unos veinte mil visitantes se acercaron a contemplar la instalación y contribuyeron con más de tres mil objetos personales, escaneándolos y proporcionando una descripción de los mismos. Esta información quedó almacenada en una base de datos de cuya organización se encargaba un algoritmo que posicionaba los objetos de valor similar en un mapa bidimensional. Este mapa de objetos fue proyectado en el espacio de la sala y también se pudo acceder a él a través de la web (www.pocketsfullofmemories.com), para que tanto desde la sala de exposiciones como desde la casa se pudiesen examinar los objetos y añadir comentarios e historias sobre cualquiera de ellos.

Joseph Cornell (1903-1972). Este artista y escultor norteamericano fue uno de los pioneros y el exponente más destacado del denominado Arte del ensamblaje. Sus obras más características están formadas por un conjunto de objetos contenidos en cajas. Cajas simples, por lo general, con un vidrio en la parte frontal. En ellas ordena una colección sorprendente de fotografías que combinan la austeridad formal del constructivismo con la fantasía del surrealismo. Muchas de sus cajas, como la famosa Medici Slot Machine, son interactivas y han sido concebidas para ser manipuladas.

Su fascinación por los fragmentos de objetos, que alguna vez fueron hermosos, le llevó a recorrer infatigablemente las librerías y las tiendas de Nueva York. Rescatados del naufragio del olvido, Cornell los dotó de un sentimiento poético que hunde sus raíces en lo cotidiano.

Boltanski, Legrady y Cornell, tienen una inquietud común: sacralizar los objetos cotidianos, sacándolos de su entorno y exponiéndolos con una nueva luz. Los tres artistas nos muestran rastros del ánima que vamos impregnando en los objetos y que, al final, estructuran un todo, un yo objetual que forma parte de lo más íntimo y personal del individuo.

Es ese vaivén que va de adentro afuera, ese exponerse y replegarse, lo que me ha motivado para realizar mi labor pictórica.



Bibliografía y referencias
Baudrillard, J.: Le système des objets. París. 1968.
Yuste, R.: Los objetos personales favoritos en la adultez y senectud. Anales de psicología. Murcia, 1998.
Williams, J.: The principles of psychology. New York , 1890.

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